La casa perteneció inicialmente al comerciante portugués Manuel Cipriano de Mello y Mencía quien mando construir una propiedad como establecimiento comercial y casa habitación.
En 1830 el Gral. Lavalleja, Gobernador Provisorio del Estado Oriental, adquirió la casa donde residió con su esposa Ana Monterroso y sus hijos.
Allí se exhiben objetos pertenecientes a la familia Lavalleja y relativos a la Independencia Nacional. En planta baja se evocan usos y costumbres del campo uruguayo a través de objetos, esculturas e iconografía.
Actualmente las salas de exposición no están disponibles al público por refacciones.