La imagen es conocida: tres monos que se tapan respectivamente los ojos, los oídos y la boca. No veo nada, no oigo nada, no digo nada. Esa imagen le sirve al cineasta turco Nuri Bilge Ceylan para comentar la historia de una familia de tres miembros, en la que el padre, chofer y hombre de confianza de un reconocido político, acepta una suma importante de dinero a cambio de declararse culpable por un accidente de tránsito (que derivó en la muerte de un hombre) provocado por su jefe.